Archives for Fauna Casera

Abeja común

José A. Mari– Los enjambres de la abeja común, doméstica, mielera o melífera, Apis mellifera, encuentran ocasionalmente en las casas un lugar apropiado para radicarse y establecer una nueva colmena. El lugar puede ser un espacio entre dos paredes de madera, entre una tormentera y una ventana, el interior de un mueble en desuso, o un espacio protegido debajo de un alero. Si la presencia de las abejas es inaceptable, debe llamarse a un apicultor para que las remueva, ya que espantarlas o asperjarlas con insecticidas puede irritarlas hasta el punto de generar un ataque. La abeja común se trajo desde Cuba a finales del siglo 18. Las abejas que los apicultores mantienen hoy en apiarios y las muchas colmenas que viven silvestres son producto del cruce entre las abejas de origen europeo que se cultivaban y las africanizadas que llegaron a Puerto Rico a mediados de la década de 1990. Las abejas visitan las flores para recoger néctar y polen que traen de regreso a la colmena. El polen se almacena en celdas e igual destino tiene el néctar luego de ser convertido en miel. Ambos productos sirven de alimento para las abejas que laboran en la colmena y para las larvas que se crían en celdas adyacentes. La reina es alimentada con una secreción de las obreras llamada Seguir Leyendo

Aposematismo

Pseudosphinx tetrio- Los animales por lo general tratan de pasar desapercibidos para que sus presas o sus depredadores no los detecten fácilmente. La mantis religiosa y el insecto palito, por ejemplo, son casi imposibles de detectar cuando se mantienen quietos entre el follaje. Algunos animales, sin embargo, tienen colores brillantes, a menudo con colores contrastantes, que llaman muchísimo la atención. ¿Por qué en vez de esconderse optan por exhibirse? Porque estos animales tienen aposematismo o coloración aposemática: anuncian a los cuatro vientos que son tóxicos para que sus depredadores no los ataquen. Pseudosphinx tetrio es una alevilla o mariposa nocturna de la familia Sphingidae, cuyos miembros se conocen como hawk moths por su excelente vuelo. La hembra de P. tetrio oviposita en el alelí (pucha de novia), en la canaria y en otras apocináceas, una familia de plantas notoria por su savia o látex blanco venenoso. La larva es inmune al veneno y lo almacena en sus tejidos como defensa. Su coloración es una advertencia para las aves y los lagartos: “no me coman, soy venenosa”. Luego de crecer y mudar su cutícula varias veces, la larva baja al suelo, se esconde entre la hojarasca y se convierte en una pupa o crisálida, de la cual como por arte de magia luego sale una alevilla. Foto: José R. Almodóvar Seguir Leyendo

Araña peluda

Dr José A. Mari- Cyrtopholis portoricae abunda en toda la isla y no es raro verla en balcones, marquesinas y terrazas; si se dejan las puertas abiertas tampoco es raro encontrar una que otra dentro de la casa. Muchas personas reaccionan con pavor y matan la araña a escobazos o con agua caliente, en mi casa se guían con la escoba hasta la terraza y de la terraza al patio. La araña peluda solo pica cuando por accidente se hace contacto con ella. Cuando se siente acorralada se yergue en las patas de atrás y abre las delanteras, mostrando sus colmillos o quelíceras (abajo), pero no es cierto que le salte encima a las gente ni que su picada sea mortal; sí es cierto que algunas personas alérgicas desarrollan enrojecimiento, inflamación y hasta falta de sensación alrededor de la picada. La araña peluda vive en cuevas cilíndricas de aproximadamente un pie de profundidad que excava en el suelo, aunque puede aprovechar y modificar cuevas hechas por otros animales. De noche sale de la cueva y espera a que un gungulén, un escarabajo u otro insecto le pase cerca, aunque no vacila en atacar otros animales que pueda dominar y paralizar Seguir Leyendo

Arañas bobas

El nombre araña boba es utilizado para las arañas grandes con patas delgadas que encontramos en las paredes y el techo de las casas, comúnmente en las habitaciones y los baños. También se les llama arañas cangrejo de la pared, lo de cangrejo por la apariencia superficial con dichos crustáceos y la facilidad con que caminan o corren hacia los lados. Las arañas bobas se alimentan comúnmente de cucarachas y por esta razón fueron toleradas y hasta bienvenidas por los jíbaros, quienes les pusieron el mote de bobas porque, aun siendo grandes, no son agresivas ni pican. Las salamanquesas pequeñas probablemente también forman parte de su dieta. Fuera de la casa, estas arañas se alimentan de una gran variedad de artrópodos. Las arañas bobas son nocturnas, durante el día su cuerpo aplanado les permite ocultarse detrás de cuadros, gabinetes y muebles. Heteropoda venatoria es la la araña boba que tradicionalmente ha recibido este nombre. En inglés le llaman giant crab spider por su tamaño (hasta cuatro pulgadas de ancho), cane spider porque era común en la caña y banana spider porque a veces se encuentra entre guineos en los mercados. La hembra es un poco más grande que el macho Seguir Leyendo

Arañas saltarinas

Las arañas saltarinas o saltadoras (jumping spiders) componen la familia más grande de arañas (Salticidae), un grupo caracterizado por el hábito de saltar para atrapar la presa o evadir los depredadores, y por la distribución de los ojos. Cuatro de los ojos miran hacia el frente (derecha); el par central es notablemente más grande y se usa para calcular con precisión la distancia al objeto que se observa. El par exterior se usa para percibir profundidad; es decir, la distancia entre el objeto y lo que le queda al frente y detrás. Los otros cuatro ojos miran hacia los lados y el par posterior puede incluso ver hacia atrás, lo que le da a estas arañas gran agudeza visual y un campo de visión excepcionalmente amplio. Los ojos también detectan distintos colores. Los saltícidos son diurnos y se alimentan principalmente de insectos. La estrategia de cacería varía con las especies y los lugares donde viven, pero generalmente asechan la presa, orientan el cuerpo para mirarla directamente y cuando están a la distancia adecuada saltan súbitamente para caerle encima, agarrarla e inyectarle con sus colmillos o quelíceras una dosis de veneno paralizante. Antes de saltar la araña puede anclar al sustrato Seguir Leyendo