Archives for Fauna Casera

Arañas tejedoras

Las arañas tejedoras hacen la típica telaraña compuesta de círculos concéntricos, generalmente entre ramas y hojas de árboles y arbustos, pero ocasionalmente en balcones, marquesinas y terrazas que reciben poco uso. La tela comienza con una primera línea de seda entre dos puntos. Desde el centro de esta línea la araña proyecta de doce a veinte líneas rectas o radios que luego une mediante líneas cortas para formar un espiral. Luego se coloca boca arriba en el centro de la tela y espera hasta que un insecto choque y se enrede en la tela. Las vibraciones producidas por el insecto delatan su ubicación; la araña se acerca rápidamente, lo pica para paralizarlo con su veneno y lo envuelve en varios hilos de seda. Cuando desea alimentarse regresa, muerde a la presa nuevamente con sus colmillos o quelíceras, le inyecta enzimas digestivas y chupa el producto de la digestión. Muchas arañas se comen la tela vieja y construyen una nueva todos los días. El macho es típicamente bastante más pequeño que la hembra y durante el periodo reproductivo sale a buscarla. Cuando encuentra la tela de una, la toca y la hace vibrar para identificarse y comunicar sus intenciones. Si ella Seguir Leyendo

Arañitas de esquinas

Estas arañas pequeñas se encuentran en las esquinas entre paredes, en los rincones donde las paredes se encuentran con el techo, en marcos de puertas, en la base de las ventanas, en zócalos, debajo y detrás de cuadros, gabinetes, camas y muebles, y en las esquinas de los clósets. Son pequeñas y tejen telas irregulares que con el tiempo se acumulan en lugares que no se limpian a menudo. Sus telas capturan hormigas, mosquitas, mosquitos y una variedad de insectos pequeños que entran a las casas atraídos por las luces. Las presas son mordidas, paralizadas con veneno y envueltas en seda. La araña puede consumir la presa de inmediato o regresar más tarde a ella. Llegado el momento de alimentarse, la araña inyecta enzimas digestivas y luego chupa los productos de la digestión, quedando atrás solamente la cutícula o exoesqueleto del insecto. Physocyclus globosus, conocida en inglés como short-bodied cellar spider y round-bodied daddy-longleg, se distingue de las otras arañitas caseras por su cuerpo compacto y sus patas muy largas. Debido a la última característica, en Costa Rica se le llama araña patona de casa. Habita en cuevas, debajo de piedras y dentro de edificios en climas cálidos alrededor del Seguir Leyendo

Avispa bandera

José A. Mari– Evania appendigaster es una pequeña avispa negra con ojos azules que ocasionalmente vemos caminando por las paredes de la casa. Su presencia delata la existencia de cucarachas, pues camina buscando ootecas de cucarachas grandes. Cuando encuentra una, se le para encima y con su ovipositor delgado barrena la superficie de la ooteca e inserta uno de sus huevos en uno de los huevos de la cucaracha. El proceso dura de quince a treinta minutos. Del huevo nace una larvita que durante los próximos días se come uno a uno todos los huevos de la cucaracha. Terminado el festín, la larva se convierte en pupa y más tarde emerge como adulta. La avispa vive dos o tres semanas y no pica a la gente. El nombre específico appendigaster significa vientre con un apéndice, por la forma peculiar del abdomen, que parece una bandera de señales (ensign) subiendo y bajando. En inglés le llaman a estas avispas ensign wasps. La especie es probablemente nativa de Asia pero habita en todo el mundo, seguramente transportada en ootecas parasitadas. Foto- Charles Weber Seguir Leyendo

Avispas de aleros

José A. Mari– Los nidos de avispas bajo los aleros de las casas fueron comunes hasta el paso del huracán Hugo en 1989. Luego de este evento las avispas se retiraron a los bosques, quizá por falta de alimento, pero las poblaciones se han recuperado y tal parece comienzan a regresar. Estas avispas se conocen en inglés como paper wasps porque sus nidos hechos de fibras vegetales masticadas y mezcladas con saliva tienen la apariencia y consistencia del papel. El nido es comenzado por una reina fundadora, sola o acompañada por algunas obreras del nido anterior, y se empieza con un peciolo o tallito que sirve de ancla, luego de lo cual se construye la primera celda. Alrededor de esta celda se añaden otras y, cuando hay varias, la reina pone huevos en varias. Días después nacen larvas que la reina alimenta con larvas de mariposas hasta que se convierten en pupas. Las celdas son entonces selladas y así permanecen hasta que emerge una primera generación de obreras que atenderán la siguiente generación de larvas y cooperarán para construir celdas adicionales. Luego de un tiempo la reina deposita huevos sin fecundar que producen machos y huevos fecundados cuyas larvas reciben alimento adicional y se convierten en futuras reinas. Los adultos se alimentan de néctar y polen. Todas las avispas pican cuando Seguir Leyendo

Ciempiés

Los ciempiés (centipedes) se distinguen de los demás artrópodos por su cuerpo largo y achatado, las antenas bien desarrolladas y la presencia un par de patas en cada segmento, siendo las del segmento final notablemente más largas. El número de patas varía de 30 a 362, según la especie, pero curiosamente nunca es cien. Las patas del primer segmento, justo detrás de la cabeza, se han modificado para formar unas garras o colmillos gruesos (derecha) que el animal usa para agarrar la presa, inyectarle un veneno paralizante (producto de glándulas en la base de la garra) y sostenerla mientras las mandíbulas cortan pedazos para tragarlos. Los ciempiés son nocturnos y se encuentran por lo general entre las piedras o debajo de éstas, entre la hojarasca, bajo la corteza de los árboles y en troncos podridos. La caja del contador de agua es un buen escondite. Se alimentan mayormente de arañas e insectos, pero los más grandes añaden a la dieta coquíes, sapos, lagartijos, pichones, ratones e incluso murciélagos. Sus enemigos principales son los lagartijos, las culebras, las aves (incluyendo las gallinas), las ratas, la mangosta y el ser humano, quien al parecer le tiene un miedo innato y no puede Seguir Leyendo