Archives for Leyendas

Becerrillo

El servicio que han prestado en las guerras los animales al hombre ha sido singular: perros, leones, elefantes y toros han jugado gran papel en célebres batallas. El perro, fiel compañero, acompañó a su dueño en todas las guerras. Los babilonios, los egipcios, los cartagineses, los griegos, los galos y los romanos exploraron esta bella cualidad del animal más sociable que hay en la naturaleza y lo utilizaron en sus campañas. En la conquista de América desempeñaron un gran papel las cuadrillas de perros de presa. El mismo Cristóbal Colón las usó en la primera batalla que se díó en el Nuevo Mundo, en la que doscientos cristianos, veinte caballos y veinte lebreles de presa tuvieron que pelear contra cien mil indios quiqueyanos en la Vega Real. Era una guerra anómala en la antigüedad, del hombre civilizado contra el hombre salvaje y necesitó domeñarlo, a sangre y fuego, con su caballo, su lebrel, su lanza y su espada; refriegas de emboscadas y sin cuartel, de uno contra mil, del fuego del arcabuz contra la flecha envenenada: guerra de dominación, de absorción. Lucha terrible de dos razas; y tenía que ser sangrienta. Era preciso usar todos los recursos del arte de Seguir Leyendo

Blas el Campanero

Blas era el Campanero mayor de la Catedral de San Juan. Su familia no fue afortunada ni en lo económico ni en lo social. Para sobrevivir hacía trabajos humildes y su tiempo libre lo utilizaba en ayudar a los demás.Una de sus responsabilidades era atender los menesteres de la Iglesia Catedral. Era muy estimado por el párroco por su humildad y laboriosidad. Un día le fue encomendado el campanario de la iglesia. —“ Blas , tú serás el campanero de nuestra Catedral. Velarás por el orden de la iglesia y sobre todo por la puntualidad del toque de campanas. Para que estés cerca dormirás en el “ranchito” detrás de la Catedral”. Una tarde , casi entrada la noche salió Blas a toda prisa. Sabía que tenía que regresar pronto para repicar las campanas de las siete de la noche. Se le hizo tarde el regreso por lo que venía corriendo por aquellas calles estrechas y oscuras. De pronto tropezó con un extraño bulto. Era una pobre y andrajosa anciana. Ésta le extendió la mano pidiendo limosna —”Señor por favor que se me hace tarde”. —“Debo ir a la Iglesia a tocar las campanas. Si no las toco a tiempo la Seguir Leyendo

Caja de Muertos

La Isla Caja de Muertos, localizada en el Mar Caribe, a 8.9 kilómetros del municipio de Ponce, se conoció en el pasado, con los siguientes distintos nombres: Angulo, Abeirianas (Abairianay, Abeianay), Bomba del Infierno, Antías o Isla del Tesoro. Su denominación actual (año 2007) como Isla Caja de Muertos, proviene del relieve de ésta al observarse a distancia o del hecho de que era en sus cuevas donde los piratas que pernoctaban en ella, enterraban a sus muertos. El pirata Almeida, en una de sus correrías por las Islas Vírgenes Británicas, se enamoró de una hermosa mujer quien resultó estar casada con el habitante más prominente de la isla. Al no poder el pirata Almeida conquistarla y como medio para sentirse cerca de ella, entabló una relación de amistad con el marido de su pretendida. Al encontrarse este último, en el lecho de muerte, debido a una súbita e inesperada enfermedad, solicitó la presencia de su amigo el pirata Almeida a quien encomendó se hiciera cargo de su esposa al momento de su deceso. Al enviudar la dama el pirata la trasladó a vivir con él a la isla (hoy Caja de Muertos). Tras varios años de convivencia ocurrió un Seguir Leyendo

Cara del Indio

NEM- Hay en mi pueblo de Isabela innumerables leyendas, que en voz de gente, surcan el aire con excitante curiosidad y sospecha. esa voz persiste a lo largo de los años, sin que podamos afirmar con certeza su veracidad. Una de leyendas menos conocidas es la de la “Cara del Indio.“ Esta es una formación rocosa, gigante, al final del acantilado del farallón costero al oeste de la Quebrada del Toro y al lado este del Pozo Brujo. Lo curioso es que el perfil del acantilado cuando se observa de algunos ángulos “parece la cara de un indio gigante“ cuentan los curiosos y visitantes. En el territorio que hoy ocupa el Barrio Coto, en el año 1511, se llevó a cabo una batalla muy importante entre las fuerzas encabezadas por el comandante Diego de Salazar, y la resistencia taína, encabezada por el cacique Mabodamaca. La famosa batalla de Guajataca dejó muertos a cientos de guerreros taínos en el valle, incluyendo a su cacique. Cuando el comandante Diego de Salazar mata a Mabodamaca, se repliegan los combatientes; los taínos proceden a dar sepultura a sus hermanos y al líder caído. Muchos descansan en los valles de Guanábano. Nunca se ha descubierto Seguir Leyendo

Diego Salcedo

En los comienzos de la conquista de Puerto Rico, los españoles esclavizaron a los habitantes de la isla. Los tainos creían que los españoles eran inmortales y por eso toleraron sus atropellos. El cacique Urayoán se molestó mucho por los abusos a los que eran sometidos. Para ver si era cierto que los españoles no morían, dio instrucciones a sus hombres de que trataran de ahogar a un español. La oportunidad de cumplir con la orden del cacique se les presentó a los indios cuando un joven español, llamado Diego Salcedo, les permitió que lo pasaran en hombros al otro lado del río Guaorabo (Añasco), para no mojarse la ropa. Los indios lo cargaron, mas cuando llegaron en medio del río lo dejaron caer y lo mantuvieron debajo del agua. Después lo sacaron a la orilla y lo velaron por varios días. El español estaba realmente muerto. Una vez corroboraron su muerte, los taínos también corroboraron la no divinidad de los demás españoles. Enterados los caciques de la isla, deciden declararles la guerra. La Historia La historia nos narra que para principios del año 1511, los aborígenes indios taínos, comenzaron a sublevarse por el maltrato y abuso que recibían de Seguir Leyendo