Archives for Leyendas

El Ahijado de la Muerte

Había una vez una señora muy pobre, que no tenía a nadie a quien pedir un favor. Su único hijo , que era muy pequeño , estaba muy enfermo , y quería bautizarlo antes que muriese sin el bautismo, pero no encontraba a nadie que le pudiera apadrinar. Un día pasó por allí una mujer vestida de negro y la pobre señora le pregunto que si le quería servir de madrina en el bautizo de su hijo. La mujer le dijo que sí, pero que antes se buscara al padrino.Poco después pasó un hombre que tenía todos los dientes de oro y se le ofreció a servirle de padrino. Cuando llegó el día del bautismo, el hombre le dijo que él no podía entrar a la iglesia, pero que sería un buen padrino del niño y lo enseñaría a curar. El niño fue bautizado y muy pronto recobró la salud.Cuando creció, la madre notó que su hijo podía curar a los enfermos.Haciendo estas curas, su hijo cobró mucha fama y ganó mucho dinero. Un día ,se le presentó al joven su madrina y le dijo que ella era la Muerte, y le pidió que cuando él la viera en la Seguir Leyendo

El Aquelarre del Lourido

El término «aquelarre» lo trajeron a Puerto Rico los españoles de las Provincias Vascongadas.Los Vascos se referían con esta palabra a una reunión de brujas y brujos presidida por el demonio. Cuentan algunos ancianos que en el sector «El Lourido» se efectuaba in «Aquelarre de Gatos». Este sector se encuentra entre los barrios «Aguacate» y «El Perol» del pueblo de Florida. Es un lugar muy retirado,muy solitario y de espeso bosque. En ese lugar se reunían con frecuencia los gatos de Florida. Desde el atardecer podía observarse el desfile de gatos para comenzar el «aquelarre». Allí realizaban una asamblea donde decidían ,qué parte del territorio florideño le tocaría a cada uno. Sus problemas se resolvían con fieros y sangrientos combates. Después de la asamblea ….,a las doce de la noche,cientos de gatos comenzaban a maullar en tono triste . El estruendoso eco de los maullidos……. ,la intensa obscuridad…… y la neblina hacían temblar al más valeroso. De ahí en adelante el espectáculo era macabro: brujas, brujos, fantasmas, las ánimas en pena y hasta Lucifer se daban cita en el Lourido. Los que vieron y escucharon lo que allí pasaba no se atrevieron a volver al lugar.No sabemos si todavía se Seguir Leyendo

El Arbol de Cofresí

Crecen a lo largo del Río Grande de Loiza en el Barrio Ausubal, viejos árboles de María, cuyas raíces parecen boas gigantescas. Aislado del resto de la vegetación se ve “el Árbol de Cofresí”. Por el preguntan los que viajan a la aldea. Hasta él llega aquel que , más valiente que los demás, desea ver por sí mismo si es verdad lo que del árbol se dice. Si tiene la suerte de hallar claras las aguas distinguirá en el fondo, un bulto negro y cuadrado atado a una gruesa y mohosa cadena cuyo otro extremo remata en una de las enormes raíces que va a dar al río.Y paseándose sobre el bulto verá un enorme pez que al percatarse que alguien lo espía, alborotará con su aleteo el fondo del río, desapareciendo así todo de la vista del intruso. —Es la caja de Cofresí— le dirá con voz misteriosa el guía que lo llevó al sitio. —El peje que alborotó el agua es el hombre que el pirata degolló y tiró al agua para que le cuidara su tesoro.O quien sabe si es el alma en pena de la pobre Yadira. —¡Vámonos! …vamonos antes de que aparezca el monstruo. Seguir Leyendo

El cadáver de la ambulancia

Una vez, un muchacho, solicitó trabajar como conductor de una ambulancia que pertenecía a una funeraria de una ciudad ubicada al occidente de la Isla. En fín, le dieron el trabajo y en una oportunidad lo mandaron a San Juan a traer un cadáver. El muchacho llegó a la capital y efectivamente recogió el cadáver que debía ser trasladado a su lugar de origen; pero resulta que en ningún momento se preocupó por mirar el cadáver y además, debía viajar solo, no tenía un acompañante para el viaje. Llegó el momento de partir y al llegar aproximadamente a la mitad de la autopista que conduce hacia el occidente del país, siendo ahí un lugar despoblado, caramba, a la ambulancia se le vació una goma, el chofer se baja con sus herramientas para cambiar el neumático; de repente, siente que le tocan la espalda, al voltear, mira a un señor que le ofrece ayuda y entre los dos cambian la llanta. El conductor de la ambulancia le agradece por su ayuda y le da la mano, la cual estaba muy fría. Al llegar a la casa donde bastantes personas estaban esperando el cadáver, el ataud fué colocado dentro de una habitación Seguir Leyendo

El Capitán Salazar

Cayetano Coll y Toste- Refiere Fernando Colón, biógrafo de su padre el gran Almirante, que al realizar su segundo épico viaje y aportar a una isla, «que bautizó San Juan Bautista, que los indios llamaban «Boriquén», surgió con la armada en una canal de ella a Occidente, donde pescaron muchos peces y vieron halcones y parras silvestres y más hacia Levante fueron unos cristianos a ciertas casas de indios, que según su costumbre estaban bien fabricadas, las cuales tenían la plaza y la salida hasta el mar. y la calle muy larga, con torres de caña a ambas partes; y lo alto estaba tejido con bellísimas labores de plantas y yerbas como están en Valencia los jardines; y lo último hacia el mar era un tablado en que cabían diez o doce personas, alto y bien labrado». Este pueblecito era el yucayeke del cacique Aymamón. Junto a él levantaron los cristianos el villorrio Sotomayor, a cuyo frente estaba el capitán Diego de Salazar. El régulo indio y el jefe castellano eran buenos amigos, guaitiaos, es decir, confederados: y la hija del cacique, una linda muchacha como un botón de rosa, la gentil Caonaturey (Oro del Cielo) fué el estrecho lazo Seguir Leyendo