Helecho gigante o camaroncillo

Categorías: Arboles.

ELBERT L. LITT’LE, JR., FRANK H. WADSWORTH Y JOSE MARRERO– Los helechos gigantes considerados entre las plantas más hermosas de las montañas en el trópico, abundan en Puerto Rico. Se reconocen fácilmente como pertenecientes a los helechos por sus hojas de helecho semejantes a encaje que se desenrollan desde un círculo en el ápice y por la ausencia de flores, frutos y semillas mientras que su tronco delgado, sin ramificar y con hojas solamente en la cima, los cualifica como árboles.

Esta especie, la más común entre 5 o 6 helechos arborescentes que alcanzan tamaño de árbol en Puerto Rico, se caracteriza por:

  1. tronco delgado sin ramificar, color castaño, escamoso pero sin espinas, generalmente con cicatrices foliares grandes, ovales, en la parte superior. En el ápice sostiene una copa de aproximadamente 10-18 hojas grandes y extendidas
  2. hojas plumosas (3-pinadas) mayormente 6-10 pies de largo, la lámina fina dividida 3 veces, terminando en un ápice de punta larga, encorvado hacia abajo; y
  3. el envés de algunas hojas muestra pequeñas masas esferoides de menos de 1/16 de pulgada de diámetro, que producen numerosas esporas polvorientas.

Arbol pequeño, siempre verde, muy hermoso hasta 30 pies o más de altura, con tronco de 3-5 pulgadas de diámetro y una copa majestuosa de airosas hojas, ovadas en su contorno. Esta especie carece por completo de espinas aunque otros tipos de helechos tienen espinas en el tronco y en el raquis de las hojas. Carece, además, de una yema conspicua, pero por lo general tiene de 1-4 hojas nuevas realmente alternas aunque apiñadas.

La hoja madura tiene un eje color castaño claro, escamoso en la base y muchos ejes secundarios de color verde amarillento, alcanzando hasta 2 pies de largo, cada uno tiene ramas plumosas, de menos de 6 pulgadas de largo. Los numerosos segmentos de las hojas arreglados con regularidad, son estrechamente oblongos, de o menos de pulgada de largo, redondeados en el ápice y tienen los bordes ondulados con dientes diminutos y virados hacia abajo. Los segmentos finos son de color verde amarillento en ambas caras. Las hojas muertas se caen prontamente dejando una cicatriz grande de forma ovalada.

Algunas de las hojas más viejas tienen, en el envés de los segmentos, dos hileras de bolas diminutas o cuentecillas (soros) de color castaño, los cuales tienen numerosos recipientes (esporángeos) que liberan masas polvorientas de esporas microscópicas.

Bajo condiciones favorables las esporas, al igual que las semillas, se desarrollan en nuevas plantas. El tronco de los helechos gigantes se diferencia del de la mayor parte de los árboles en varios aspectos. La superficie un tanto lisa, de color castaño y escarnosa a menudo se cubre hacia la base con masas de plantas más pequeñas. tales como musgos, hepáticos y helechos, así como también de pequeñas rafces negras que surgen de la base ensanchada. Como no esta dividido en corteza y madera, el tronco no crece en diámetro. La capa exterior, dura y negra, tiene un espesor de 1/8 de pulgada o más y una medula blanda y blanca, que contiene un anillo de haces de color castaño, cuya función es de conducción y sostén. Aunque no contiene madera sólida, los troncos son duros, durables y resistentes a la podredumbre y a los termes. En otros lugares los troncos se han utilizado como postes, en armazones de casas, soportes para plantas de vainilla y otras orquídeas así como para facilitar el drenaje en los caminos de la montaña. Los indios Caribes los utilizaban para mantener y conducir el fuego que de este modo se mantiene por horas sin producir humo o flama.

Estos helechos exuberantes aparente mente prosperan después de los desmontes y de la construcción de las carreteras en las montañas. Suelen abundar a lo largo del talud del camino. Una de las áreas más accesibles que permiten admirar estas plantas extraordinarias esta a lo largo de la carretera que cruza las montañas de Luquillo.

Aunque los helechos arbóreos son muy ornamentales en su lugar de origen en las montañas, apenas se cultivan en Puerto Rico. Según se informa, las plantas pueden trasplantarse con éxito y crecer en los jardines de la zona húmeda aun a nivel del mar. En la base y en la parte alta de las montañas de Puerto Rico crece como un árbol pequeño del piso inferior del bosque. Abunda especialmente en los sitios abiertos: hondonadas, taludes y a la orilla de las carreteras. Se ha informado que existe, además, en Santo Tomás y en Tortola. Probablemente es raro en la segunda de estas islas, pues no fue localizado allí en el año 1954.

Pueden encontrarse en los Bosques publicos Carite, Guilarte, Luquillo, Maricao, Toro Negro.

Distribución: En las Antillas, en Cuba, Jamaica, La Española y en Puerto Rico y en las Islas Vírgenes, en Santo Tomás y en Tortola. En las Antillas Menores se encuentra en Saba, San Cristóbal, Nevis, Guadalupe, Dominica, Monserrate, Martinica, Santa Lucía, San Vicente y Granada. Existe también en Trinidad. Se informa como raro en las llanuras al este de México.

Otros nombres vulgares. – Helecho arbóreo, helecho, palmilla, camarón, camaroncillo (Puerto Rico); camarón, helecho árbol, palmera sin espinas (Cuba); tree-fern (ingles).

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Publicación autorizada por el Administrador del Portal. Periodista, Artista, Caricaturista y Escritor pepiniano nacido en Añasco. Creador de la tirilla Filito publicada durante quince años en el diario Nuevo Día y diarios de países de habla hispana en Latinoamérica, Estados Unidos y Europa. Autor de doce libros entre los que se destacan Filito at Large, Filito el Libro, Diccionario Real de la Lengua, Vida de Jesús un Evangelio Armonizado, Sancocho Cristiano Volúmenes I-IV y Bendiciones Cristianas Vols I-II.

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