Ester 1: La reina Vasti desafía a Asuero

La historia de Ester comienza en el 483 a.C., 103 años después de que Nabucodonosor se llevara cautivos a los judíos (2 Reyes 25), 54 años después de que Zorobabel guiara al primer grupo de cautivos de regreso a Jerusalén (Esdras 1, 2) y 25 años antes que Esdras guiara al segundo grupo a Jerusalén (Esdras 7). Ester vivía en el reino de Persia, el reino que dominaba el Medio Oriente después de la caída de Babilonia en el 539 a.C. Los padres de Ester debieron estar entre aquellos cautivos que decidieron no regresar a Jerusalén, aun cuando Ciro, el rey en ese tiempo, había emitido un decreto permitiéndolo. Los cautivos judíos tenían gran libertad en Persia, y muchos permanecieron ahí debido a que ya se habían establecido o tenían miedo de hacer el peligroso viaje de regreso a su tierra natal.

Ester 1:1 Aconteció en los días de Asuero,(A) el Asuero que reinó desde la India hasta Etiopía sobre ciento veintisiete provincias,

Asuero, también llamado Jerjes el Grande, fue el quinto rey de Persia (486-465 a.C.). Era soberbio e impulsivo, como lo podemos deducir de la narración del capítulo 1. Su palacio de invierno estaba en Susa, donde llevó a cabo el banquete descrito en 1.3-7. A menudo, antes de ir a la guerra, los reyes persas celebraban grandes banquetes. En el 481, Asuero lanzó un ataque contra Grecia. Después de que su armada ganó una gran victoria en Termópilas, fue derrotado en Salamina en el 480 y tuvo que regresar a Persia. Ester comenzó su reinado en el 479 a.C.

Ester 1:2 que en aquellos días, cuando fue afirmado el rey Asuero sobre el trono de su reino, el cual estaba en Susa capital del reino,

Ester 1:3 en el tercer año de su reinado hizo banquete a todos sus príncipes y cortesanos, teniendo delante de él a los más poderosos de Persia y de Media, gobernadores y príncipes de provincias,

En el tercer año : Este era el 482 a.C. Un banquete que se prolongó durante 180 días (versículo 4). Persia : Un antiguo imperio que floreció desde el 539 al 331 a.C. Media : El nombre antiguo de la parte noroccidental del moderno Irán; era la más importante provincia de Persia. Las costumbres y las leyes de los medas se entrelazaban con las de los persas, y a muchos medos se les dieron posiciones de responsabilidad en el Imperio.

Ester 1:4 para mostrar él las riquezas de la gloria de su reino, el brillo y la magnificencia de su poder, por muchos días, ciento ochenta días.

La celebración duró ciento ochenta días (casi seis meses) debido a que su propósito real era el de planear una estrategia de batalla para invadir Grecia y demostrar que el rey tenía suficiente riqueza para llevarla a cabo. La razón de librar una guerra no era solamente cuestión de sobrevivencia, sino una manera de adquirir más riqueza, territorio y poder.

Ester 1:5 Y cumplidos estos días, hizo el rey otro banquete por siete días en el patio del huerto del palacio real a todo el pueblo que había en Susa capital del reino, desde el mayor hasta el menor.

Los 180 días que duró el banquete fueron seguidos por otro, celebrado en el palacio, que se prolongó durante 7 días adicionales, y al cual se le permitió asistir a los hombres de Susa.

Persia era una potencia mundial, y el rey, como centro de ese poder, era una de las personas más ricas del mundo. A los reyes persas les encantaba hacer alarde de su riqueza, incluso hasta el punto de llevar piedras preciosas en sus barbas. Las joyas eran un símbolo de jerarquía entre los hombres persas. Hasta los soldados llevaban grandes cantidades de joyas de oro mientras participaban en batalla.

El mundo en los días de Ester

Ester vivía en la capital del vasto Imperio Medo-Persa, que había incorporado las provincias de Media, Persia, así como los imperios anteriores de Asiria y Babilonia. Ester, una judía, fue elegida por el rey Asuero para ser su reina. La historia de la forma en que salvó a su pueblo se desarrolla en el palacio de Susa.

Ester 1:6 El pabellón era de blanco, verde y azul, tendido sobre cuerdas de lino y púrpura en anillos de plata y columnas de mármol; los reclinatorios de oro y de plata, sobre losado de pórfido y de mármol, y de alabastro y de jacinto.

Ester 1:7 Y daban a beber en vasos de oro, y vasos diferentes unos de otros, y mucho vino real, de acuerdo con la generosidad del rey.

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Categorías: Antiguo Testamento y Ester.

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