Ester 10: Mardoqueo, exaltado por Asuero

Ester 10:1 Mardoqueo, exaltado por Asuero. El rey Asuero impuso tributo[a] sobre la tierra y a las costas del mar.

Se hace énfasis en la imposición por Asuero de trabajo forzoso en todo el reino como una muestra de su poder, obviamente muy grande, pero no tanto como el poder con que Dios obró a través de Ester y Mardoqueo. Sus voluntades están sometidas a Dios, sus corazones son humildes, su unidad de propósitos notable y su Dios victorioso.

Ester 10:2 Todas las obras de su poder y autoridad, y el relato sobre la grandeza de Mardoqueo, a quien el rey engrandeció, ¿no está escrito en el libro de las crónicas de los reyes de Media y de Persia?

Cuida de no adorar a otro sino al Señor. Comprende que ofrecer honores inmerecidos o adular para obtener favores puede constituir una forma de idolatría.

Ester 10:3 Pues Mardoqueo, el judío, fue el segundo del rey Asuero, grande entre los judíos y estimado por la multitud de sus hermanos, porque procuró el bienestar de su pueblo y la paz para todo su linaje.

Mardoqueo disfrutaba de buena reputación entre los judíos debido a que continuó siendo su amigo cuando subió a una posición de poder. Los que están en el poder a menudo se caracterizan por ser corruptos y abusar de su autoridad. No obstante, el poder utilizado para levantar a los caídos y aligerar las cargas de los oprimidos es un poder bien utilizado. Las personas que Dios coloca en posiciones de poder o de influencia política, no deben dar la espalda a aquellos que tienen necesidad.

No hay registros arqueológicos que indiquen que Mardoqueo fue el segundo a cargo del gobierno, sin embargo durante este tiempo hay una brecha extraña en los antiguos registros persas. Estos indican que otro hombre ocupó esa posición en el 465 a.C., aproximadamente siete años después que Mardoqueo fuera designado por primera vez. Se ha descubierto una tableta en donde se nombra a Mardukaya como un funcionario en los primeros años del reinado de Asuero. Algunos creen que este era Mardoqueo.

En el libro de Ester, vemos claramente a Dios obrando en la vida de los individuos y en los asuntos de una nación. Aunque parezca que el mundo está en manos de hombres malvados, Dios sigue teniendo el control, protegiendo a los que son suyos. Aun cuando no comprendamos todo lo que está sucediendo a nuestro alrededor, debemos confiar en la protección de Dios y conservar nuestra integridad al hacer lo que sabemos que es correcto. Ester, quien arriesgó su vida al presentarse ante el rey, llegó a ser una heroína. Mardoqueo, quien estaba condenado a muerte, subió para convertirse en el segundo funcionario de mayor autoridad en la nación. No importa cuán agobiante sea nuestra condición, o a cuánto queramos renunciar, no debemos desesperar. Dios tiene el control de nuestro mundo.

Verdad en acción a través de Ester.

Pasos hacia la santidadQuien vive en santidad comprende que los homenajes inmerecidos y la adulación para obtener favores pueden ser una forma de idolatría. Pero la sabiduría también enseña que no ofrecer esas deferencias puede provocar la ira de quien espera recibirlas.

No olvides que buscar la santidad y no vivir como los que te rodean puede atraer el odio y la hostilidad de los incrédulos.

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Categorías: Antiguo Testamento y Ester.

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