Jesús envía setenta mensajeros a una misión

Después de esto eligió el Señor otros setenta y dos discípulos, a los cuales envió delante de él, de dos en dos. Por todas las ciudades y lugares adonde había de venir él mismo. Y les decía: La mies de la verdad es mucha, mas los trabajadores pocos; rogad, pues, al dueño de la mies que envíe obreros a su mies. Id vosotros, he aquí que yo os envío a predicar como corderos entre lobos. No llevéis bolsillo ni alforja, ni zapatos, ni os paréis a saludar a nadie por el camino. Al entrar en cualquier casa, decid ante todas las cosas: La paz sea en esta casa; que si en ella hubiere algún hijo de la paz, descansará vuestra paz sobre él; donde no, se volverá a vosotros. Y perseverad, en aquella misma casa, comiendo y bebiendo de lo que tengan; pues el que trabaja, merece su recompensa. No andéis pasando de casa en casa. En cualquier ciudad que entrareis y os hospedaren, comed lo que os pusieren delante, y curad a los enfermos que en ella hubiere, y decidles: El reino de Dios está cerca de vosotros. Pero si en la ciudad donde hubiereis entrado, no quisieren recibiros, saliendo a las plazas, decid: Hasta el polvo que se nos ha pegado de vuestra ciudad, lo sacudimos contra vosotros; mas sabed que el reino de Dios está cerca. Yo os aseguro que Sodoma será tratada el día aquel, con menos rigor que tal ciudad. ¡Ay de ti Corozaín!, ¡ay de ti Betsaida!, porque si en Tiro y en Sidón se hubiesen hecho los milagros que se han hecho en vosotras, hace tiempo que hubieran hecho penitencia cubiertas de cilicio, y yaciendo sobre la ceniza. Por eso Tiro y Sidón serán juzgadas con más clemencia que vosotras. Y tú, ¡oh Cafarnaúm!, que te has levantado hasta el cielo, serás abatida hasta el infierno.

El que os escucha a vosotros, me escucha a mí; y el que os desprecia a vosotros, a mí me desprecia. Y quien a mí me desprecia, desprecia a aquel que me ha enviado. Lucas 10: 1-16

jesus-envia-setenta-mensajerosObreros para la cosecha

Este pasaje se refiere a una misión más amplia que la primera de los Doce. El número setenta era simbólico para los judíos.

(a) Era el número de los ancianos que se eligieron para ayudar a Moisés con la tarea de gobernar y dirigir al pueblo en el desierto (Números 11:16, 17, 24, 25).

(b) Era el número de los miembros del Sanedrín, el consejo supremo de los judíos. Los Setenta fueron elegidos para ayudar a Jesús.

(c) También se creía que habían sido setenta los traductores del Antiguo Testamento al griego, por lo que se llama esa versión Septuaginta, y se indica corrientemente como LXX.

(d) Se decía que ese era el número de las naciones del mundo. Lucas tenía una visión universalista, y puede ser que estuviera pensando en el día cuando todas las naciones conocerán y amarán a su Señor.

Hay aquí un detalle interesante. Uno de los pueblos que Jesús cita aquí es Corazín. Se supone que Jesús hizo allí muchos milagros; pero este lugar no se menciona en los evangelios nada más que aquí, así que no sabemos nada de lo que Jesús hizo o dijo allí. Aquí tenemos un ejemplo de lo mucho que ignoramos de la vida de Jesús. Los evangelios no son biografías, sino meros bocetos de la vida de Jesús (cp. Juan 21:25).

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Categorías: Evangelio Armonizado.

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