Levítico 20: Penas por actos de inmoralidad

Lev 20:1 Habló Jehová a Moisés, diciendo:

Lev 20:2 Dirás asimismo a los hijos de Israel: Cualquier varón de los hijos de Israel, o de los extranjeros que moran en Israel, que ofreciere alguno de sus hijos a Moloc, de seguro morirá; el pueblo de la tierra lo apedreará.

El antiguo culto fenicio a Moloc , que a veces envolvía sacrificios infantiles, desviaciones sexuales (especialmente homosexualidad, bestialidad e incesto), consulta a los muertos, así como toda una serie de prácticas religiosas extranjeras, destruiría el vínculo sagrado entre Dios y su pueblo. De ahí el severo mandamiento que ordenaba ajusticiar a todo transgresor.

Lev 20:3 Y yo pondré mi rostro contra el tal varón, y lo cortaré de entre su pueblo, por cuanto dio de sus hijos a Moloc, contaminando mi santuario y profanando mi santo nombre.

El sacrificio de niños era una práctica común en las religiones antiguas. Los amonitas, vecinos de Israel, ofrecían sacrificios de niños a Moloc (su dios nacional) una parte vital de su religión. Veían esto como el regalo más grande que podían ofrecer para mantener el mal alejado y apaciguar la ira de los dioses. Dios dijo que esta práctica era detestable y que estaba estrictamente prohibida. En tiempos del Antiguo Testamento, así como en el Nuevo, el carácter de Dios hace que estos sacrificios humanos sean impensables.

(1) A diferencia de los dioses paganos, Dios es amor y no necesita ser aplacado.

(2) El es un Dios de vida, que prohibe el asesinato y que anima a prácticas que hacen la vida saludable y feliz.

(3) El es Dios de los desamparados y muestra especial interés por los niños.

(4) El es un Dios de altruismo, que en lugar de demandar sangre, da su vida por otros.

Lev 20:4 Si el pueblo de la tierra cerrare sus ojos respecto de aquel varón que hubiere dado de sus hijos a Moloc, para no matarle,

Lev 20:5 entonces yo pondré mi rostro contra aquel varón y contra su familia, y le cortaré de entre su pueblo, con todos los que fornicaron en pos de él prostituyéndose con Moloc.

Lev 20:6 Y la persona que atendiere a encantadores o adivinos, para prostituirse tras de ellos, yo pondré mi rostro contra la tal persona, y la cortaré de entre su pueblo.

Todos estamos interesados en lo que depara el futuro, y a menudo buscamos a otros para que nos guíen. Pero Dios advirtió que no buscáramos consejos en lo oculto. Los médiums y espiritistas fueron declarados fuera de la ley porque Dios no era la fuente de su información. En el mejor de los casos, los practicantes del ocultismo son impostores cuyas predicciones no pueden ser creídas. En el peor de los casos, están en contacto con espíritus diabólicos lo que los hace extremadamente peligrosos. Dios nos ha dado la Biblia para que obtengamos la información que necesitamos, y la enseñanza de la Biblia es absolutamente confiable.

Lev 20:7 Santificaos, pues, y sed santos, porque yo Jehová soy vuestro Dios.

Lev 20:8 Y guardad mis estatutos, y ponedlos por obra. Yo Jehová que os santifico.

Lev 20:9 Todo hombre que maldijere a su padre o a su madre, de cierto morirá;(A) a su padre o a su madre maldijo; su sangre será sobre él.

Lev 20:10 Si un hombre cometiere adulterio con la mujer de su prójimo, el adúltero y la adúltera indefectiblemente serán muertos.(B)

Lev 20:11 Cualquiera que yaciere con la mujer de su padre, la desnudez de su padre descubrió; ambos han de ser muertos; su sangre será sobre ellos.(C)

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Categorías: Antiguo Testamento y Levitico.

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