Proverbios 4: La alta y constante prioridad de la sabiduría

Proverbios 4:1 Oíd, hijos, la enseñanza de un padre, Y estad atentos, para que conozcáis cordura.

El padre que aconseja cita el consejo de su propio padre. Aconsejar es un legado que debe ser perpetuado. Lo que sigue no es una mera colección de adagios sobre la buena conducta, sino una seria exhortación a buscar la sabiduría.

Proverbios 4:2 Porque os doy buena enseñanza; No desamparéis mi ley.

Proverbios 4:3 Porque yo también fui hijo de mi padre, Delicado y único delante de mi madre.

Proverbios 4:4 Y él me enseñaba, y me decía: Retenga tu corazón mis razones, Guarda mis mandamientos, y vivirás.

Una de las más grandes responsabilidades de los padres es la de alentar a sus hijos a ser sabios. Aquí Salomón dice cómo su padre, David, lo alentó a buscar la sabiduría cuando era joven («tierno de edad») (véanse 1 de Reyes 2:1-9 y 1 Crónicas 28, 29 para la recomendación completa de David hacia su hijo). Esto quizás motivó a que Salomón pidiera a Dios sabiduría por encima de cualquier otra cosa. La sabiduría puede transmitirse de padres a hijos, de generación en generación. Finalmente, por supuesto, toda sabiduría procede de Dios. Los padres solo pueden exhortar a sus hijos para que se vuelvan a El. Si sus padres nunca se lo han enseñado, la Palabra de Dios actúa como una madre o un padre amoroso y compasivo para usted. Puede aprender de las Escrituras y así crear un legado de sabiduría a medida que enseñe a sus hijos.

Proverbios 4:5 Adquiere sabiduría, adquiere inteligencia; No te olvides ni te apartes de las razones de mi boca;

Si quiere sabiduría, debe decidirse a ir en pos de ella. Una vez comenzado el camino, no importa cuán difícil se torne, se necesita determinación para no abandonar la búsqueda. Este no es un paso que se da una sola vez en la vida, sino un proceso diario de elección entre dos caminos: el del mal y el del bien. Nada es más importante o de mayor valor que esto.

Proverbios 4:6 No la dejes, y ella te guardará; Amala, y te conservará.

Proverbios 4:7 Sabiduría ante todo; adquiere sabiduría; Y sobre todas tus posesiones adquiere inteligencia.

David le enseñó a Salomón cuando era niño que buscar la sabiduría de Dios era lo más importante que podía hacer. Salomón aprendió bien la lección. Cuando Dios apareció ante el nuevo rey para concederle cualquier petición, Salomón eligió la sabiduría por encima de cualquier otra cosa. Nosotros también debemos hacer que la sabiduría de Dios sea nuestra primera opción. No tenemos que esperar a que El aparezca ante nosotros. Con valor podemos pedirle sabiduría hoy mediante la oración. Santiago 1:5 nos asegura que Dios concederá dicha petición.

Proverbios 4:8 Engrandécela, y ella te engrandecerá; Ella te honrará, cuando tú la hayas abrazado.

Proverbios 4:9 Adorno de gracia dará a tu cabeza; Corona de hermosura te entregará.

Proverbios 4:10 Oye, hijo mío, y recibe mis razones, Y se te multiplicarán años de vida.

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Categorías: Antiguo Testamento y Proverbios.

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