Mensaje del Alcalde

La historia de los pueblos es un incesante volver a empezar y tenemos la responsabilidad patriótica e histórica de escribirla y reescribirla. No saber lo que ha sucedido antes de nosotros es como ser incesantemente niños. No dejar saber lo que sucede en nuestro tiempo es ser intensamente irresponsables con las futuras generaciones. Gran honor me place en dar la bienvenida a esta página cibernética www.ssdelpepino.com. Aquí se hará un recorrido por todo lo que ha sucedido antes de nosotros, por lo que sucede con nosotros y lo que habrá de suceder con las generaciones venideras. En resumen, todo lo que nos define como pueblo.

Un espíritu histórico no puede tener dudas de que ha llegado el tiempo de la resurrección de nuestro pasado, de la afirmación del presente y la esperanza del futuro. Que precisamente los acontecimientos que parecieron haberse dirigido en contra de la activación de la conciencia histórica, que amenazaban con consumar su hundimiento, han sido los signos más favorables de su regeneración. Se me ocurre que hay que pensar con la historia. Pensar con la historia se convierte en un extraordinario y rico paseo por nuestro pasado, aquel que marca el paso hacia la modernidad.

En el pasado, la historia se convirtió en una forma privilegiada de construcción de significados para las clases ilustradas. Algunos ejemplos de esta práctica cultural, así como su abandono a favor de una modernidad ahistórica, a medida que el siglo llegaba a su fin, constituyen un hecho innegable.

En la mayoría de los campos de la cultura intelectual y artística, se aprendió a pensar sin la historia en el siglo XX. La propia palabra “modernidad” surgió para diferenciar nuestras vidas y nuestro tiempo de lo que había ocurrido anteriormente, de la historia en su conjunto como tal. La mente moderna se ha vuelto indiferente a la historia, ya que la historia, concebida como una tradición que se nutre constantemente, no le era útil a los proyectos de una sociedad que daba indicios e inicios de descomposición.

No conocer la historia de nuestros pueblos es olvidar los principios y valores sobre los que se fundaron los mismos, es negar el homenaje merecido a los forjadores de ideales, es enajenarse de la realidad histórica para caer en la realidad histérica de un pueblo que lucha por afirmarse en el ambiente universal. Esta página, que desde ahora me auguro a decir se convertirá en el Portal Oficial de San Sebastián de las Vegas del Pepino, nos da carta de ciudadanía en el mundo de la informática. Hagan suyo este esfuerzo y enriquezcan cada día su contenido.

Que el Señor les continúe bendiciendo.

Javier Jiménez Pérez
Alcalde

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