Precursores y fundadores de Las Vegas de San Sebastián

Eliut González Veléz– Los documentos consultados sobre los orígenes de Las Vegas y El Pepino solo nos permiten ver su historia de manera nebulosa aunque quisiéramos verla de una manera cristalina. Dicho de otra manera, con los documentos y con tradiciones orales encontrados hemos construido un acercamiento a la historia de nuestro pueblo. Por eso es más correcto decir que nos hemos acercado a la verdadera historia de El Pepino pendientes de futuros hallazgos de la próxima generación de historiadores.

Antes de este historiador, entiendo, que muchos compañeros incursionaron en construir la historia pepiniana originaria. Todos hemos recuperado pedazos de documentos que nos han permitido construir parte de la historia. Sucede que cuando la historia se está produciendo no la estamos escribiendo. Qué lamentable. Es posterior a los sucesos que la queremos reconstruir aún cuando sabemos cuán difícil es.
Nuestro esfuerzo histórico se ha centrado en buscar, analizar y producir historia partiendo de las épocas más tempranas de nuestro quehacer como pueblo. En ese mismo tenor reconozco los esfuerzos del profesor Ramón Vargas Pérez de llegar tan lejos como examinar la historia de Don Sebastián González de Mirabal. Seguir esta pista ha sido muy útil para mí puesto que muchos de nuestras interrogantes históricas han encontrado una respuesta parcial en él.

A través de esta pista dada por el profesor Vargas Pérez hemos encontrado contestaciones al origen del Barrio Mirabales, al origen de Las Vegas y El Pepino en el seno de la Villa de Aguada y del origen de la veneración de San Sebastián Mártir. En adición nos hemos topado con los primeros hatos que le dieron origen a San Sebastián De Las Vegas Del Pepino. Pero también hemos palpado la lucha intestina entre el Partido de San Juan y la Villa de San Germán.

Continuando con nuestras investigaciones, esta pequeña obra que pongo ante ustedes se centra en los personajes precursores y fundacionales de nuestro pueblo: Sebastián González de Mirabal el precursor , Cristobal González de la Cruz el fundador y poblador y Josef Feliciano González el fundador eclesiástico. Mirando de cerca estas figuras protagónicas podemos tener un mejor entendimiento de la construcción de nuestra historia e identidad. Incluimos en esta pequeña obra temas como el origen de la veneración de San Sebastián Mártir en el Pepino, el acto de confirmación de los 87 en la inauguración del templo católico de El Pepino y como a El Pepino, en el siglo 18, se le conocía como Las Vegas de San Sebastián.

Nos preguntamos por qué ha prevalecido el gentilicio de pepinianos y se ha perdido en el tiempo el gentilicio de vegueros o veganos. Tal parece que el hecho de que el centro urbano de San Sebastián se ubicara en ese promontorio ha hecho prevalecer el gentilicio pepinianos. Todavía, aparte de la tradición oral, no hemos dado con un documento que nos hable sobre el hato de Las Vegas o la estancia Las Vegas. La tradición nos indica que hubo tal asentamiento en algún momento de la historia pasada del partido o del municipio pero no hemos encontrado un documento que nos diga sobre la existencia de Las Vegas. Este ángulo es un buen reto para los nuevos investigadores de historia.

Basta de anhelos y esperamos que nuestros lectores disfruten esta pequeña obra.

Capítulo Uno: Sebastian González de Mirabal, explorador y precursor

Este personaje ha estado detrás del telón, oculto y creo que merece ser expuesto en detalles como el precursor de nuestra vida como pueblo. Lo ha sacado a la luz el profesor Ramón Vargas Pérez en su búsqueda del origen pepiniano más remoto.

Hemos logrado llegar hasta la cuna de Don Sebastián, Villa Aguimes en la Isla Gran Canaria, para obtener la contestación a varias de nuestras incógnitas.

Villa de Aguimes

Don Sebastián es nacido en esta villa en el 1660, una villa que una vez fue feudo y gran extensión de tierra cultivable y pesquera de los obispos. Un feudo es un territorio recibido en contrato por el cual los soberanos y los grandes señores concedían en la Edad Media tierras o rentas en usufructo, obligándose quien las recibía a guardar fidelidad de vasallo, prestarle el servicio militar, acudir a las asambleas políticas y judiciales que el señor convocaba y pagar los impuestos en especie.Los obispos recibieron este feudo como compensación por su trabajo y esfuerzo por órdenes de los reyes de España. Posteriormente, en su devenir, vino a ser un emporio azucarero por la fertilidad de sus suelos al ser estos regados con abundantes corrientes de agua que bajan de una colina próxima al valle.

El rito católico romano caracterizaba la vida en este pequeño poblado. La vida monástica de estos obispos marcó para siempre como católicos devotos a los residentes de esta villa. Los obispos del feudo establecieron como patrón de la villa a San Sebastián Mártir. Una villa agrícola necesitaba de un patrón que se hubiese distinguido por la protección. A Sebastián se le reconoce como patrón protector, principalmente de grandes extensiones territoriales.

Los documentos tienden a indicar que la familia y los padres de Sebastián eran muy devotos puesto que su hijo fue llamado Sebastián desde su nacimiento tomando el nombre del patrón del la villa. El niño y el joven crecieron en este ambiente devocional religioso y en la milicia. En lo sucesivo Sebastián no solo llevaba el nombre del patrón de su pueblo sino su devoción a dondequiera que fuera.

En otro orden, esta villa aportó grandes cantidades de inmigrantes al Nuevo Mundo principalmente a de Puerto Rico. Los canarios habían decidido buscar un mejor ambiente de vida y América se nutrió mucho de sus migraciones. Algunos de ellos llegaron a San Germán de Puerto Rico entre ellos la familia de Don Sebastián. Esto está debidamente certificado por Doña Estela Cifre de Loubriel en su libro Aportación de los Canarios.

San Germán

Documentos en nuestro poder tienden a indicar que el padre de Sebastián, Don Simón Pérez, llegó a ser capitán de milicias y alcalde de la Villa de Aguimes. Don Simón había nacido en allí en el 1630. Su padre fue el canario Francisco Pérez.

No sabemos con certeza cuando emigró a San Germán. En Canarias, engendró a Sebastián quien nació en Villa de Aguimes en el 1660. Ya el niño Sebastián, hecho joven emigra a San Germán y logra convertirse en alférez real, nombramiento que lo posiciona en esferas de privilegio. Ahora su padre es capitán de Milicias y el hijo es alférez real quien porta los emblemas del soberano de España en cada procesión militar en San Germán.

En el 1683-84 Don Sebastián se casa con la sangermeña del sector de Guayanilla, María Verdugo Segarra, nacida en el 1668, la que falleció muy joven, a los 44 años de edad. Tenemos información de que una hija de la pareja, de nombre Juana, nace en San Germán para 1700.

Llegar y vivir en San Germán es vivir en un continuo conflicto con la Villa de Caparra donde residía el gobierno central. En lo sucesivo veremos que Sebastián se involucra en este conflicto al grado que tiene que huir a Santo Domkingo. Estas dos jurisdicciones de Puerto rico no se podían poner de acuerdo.

Aguada

Llegó el momento en que Aguada, por orden del gobernador Gaspar Arredondo, fue ascendida a la condición de villa (partido organizado) en el 1692 y Don Sebastián fue designado capitán de milicias de Aguada en el 1695. Tenemos en Aguada un personaje que ostenta dos posiciones militares: en San Germán en el honorario alférez real y en Aguada es el capitán de milicias.

Documentos primarios afirman que a mediados de la década de 1690 el colonizador de origen isleño-canario, Don Sebastián González de Mirabal, fue depuesto de su cargo de alférez mayor de San Germán por haber incurrido en corrupción al ser descubierto involucrado en el lucrativo negocio del contrabando.
Para el 23 de noviembre de 1695 había superado su situación con el gobierno y fue nombrado teniente y capitán a guerra del Partido de la Aguada

Dos años después de Aguada haber alcanzado el rango de villa fue nombrado teniente y capitán de las milicias de la nueva villa.

Pepino

Viviendo en el coto del Espinal de Aguada comenzó a incursionar en el distante sitio del futuro territorio de El Pepino, lo que hoy es el Barrio Mirabales. Este territorio era codiciable. Un río caudaloso había formado vegas aptas para la crianza de ganado.

Nos parece que la exploración de Don Sebastián ha tenido que ser siguiendo el curso del Río Grande Añasco hacia el este. Fue así que dio con el Salto de Guacio y el barrio Mirabales.
Don Sebastián adquirió dos caballerías de tierra en la parte alta del sitio del Salto del Guacio. Una caballería es una medida agraria equivalente a 7858 por 100 metros cuadrados según el diccionario de la Real Academia Española.

El Salto del Guacio es una cascada cuyas aguas desembocan en el Río Guacio y en aquellas vegas tupidas de hierba verde pastaba el ganado de este colonizador de origen canario.

Analizando y amarrando documentos, deducimos que Don Sebastián construyó un oratorio en su hato de Mirabales en devoción a San Sebastián Mártir. Su influencia fue tal que el resto de los pobladores de los hatos dieron como buena dicha devoción y cuando se fundó el Partido de Las Vegas. Y San Sebastián Mártir quedó como patrón de la población. En esta obra dedicaremos un capítulo al origen de la devoción de San Sebastián en El Pepino.

La Rebelión

Don Sebastián estuvo en periodo de tiempo en Canarias, España y regresó a San Germán, Puerto Rico, para el 13 de mayo de 1705.

De 1701 al 1711, la famosa rebelión de San Germán contra San Juan estaba encendida por causa del desgobierno de aquel entonces. Se acusaba al capitán Sebastián González de Mirabal de ser su promotor intelectual y uno de los tantos sublevados de aquella rebelión. Enfrentado con el estamento militar colonial, el gobernador Gutiérrez de la Riva quería aprehenderlo para ajusticiarlo pero se le impidió a la tropa arrestarlo.

Don Sebastián huyo, en una canoa hacia la isla de Santo Domingo en donde se refugió en un convento de franciscanos, mayormente de separatistas portugueses. Su propósito era ser oído por la Audiencia de Santo Domingo y resolver allí su caso. La Audiencia de Santo Domingo y el Consejo de lo absolvió y absolvió a todos los involucrados en el caso.

El enterarse el gobernador Gutierrez de la Riva que había perdido su caso, que había sido multado y que perdido la confianza del Tribunal (La Audiencia) le dio un derrame cerebral del cual murió en el acto en 1703.

Y es de esta manera que Don Sebastián se nos oculta y no tenemos documentos que nos den pie para decir algo sobre su muerte.

The following two tabs change content below.

Eliut González

Etnohistoriador y escritor pepiniano. Su literatura mayormente trata de El Pepino y su quehacer. Ha hecho estudios en Teología, Estudios Sociales, Educación, Medicina e Historia de Puerto Rico, el Caribe e Iberoamericana. Es el autor de La Etnia Cultura Pepiniana, La Fundación de las Vegas del Pepino y de El Grito de Indignación (Las Partidas Sediciosas). Ha fundado y sostenido el Seminario Teológico Panamericano. Ha escrito libros en el campo de la Teología y de los Estudios Bíblicos. Algunos temas son El Eterno Propósito de Dios y la Doctrina de los Apóstoles. Ha hecho obra misionera y apostólica en Centro América y en las islas del Caribe. Ha enseñado en la escuela pública y privada, en universidades y en escuelas de Teología. Está retirado parcialmente pero sigue activo son sus investigaciones y sus prédicas.

Latest posts by Eliut González (see all)

Categorías: Fundación del Pepino.