La elección de 1898

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No saber lo que ha sucedido antes de nosotros es ser incesantemente niños. No dejar saber lo que sucede en nuestro tiempo es ser intensamente irresponsables con las futuras generaciones. Un espí­ritu histórico no puede tener dudas de que ha llegado el tiempo de la resurrección de nuestro pasado, de la afirmación del presente y la esperanza del futuro. Esto es parte de ello…

La elección de 1898

Antonio Quiñones Calderón- El 27 de marzo de 1898 se celebra la primera – y única – elección general bajo el régimen autonómico español. Una fuerte pugna entre liberales y autonomistas, centrada en las nominaciones de los candidatos autonomistas para la Cámara tiene como resultado la ruptura de la Unión. Así, ambos partidos concurren separadamente a la elección. Para ésta, efectuada, como se ha apuntado antes, bajo la nueva ley electoral de la Península de julio de 1896, pueden votar todos los ciudadanos españoles varones mayores de 25 años de edad que se hallen en el pleno goce de sus derechos civiles, sin restricción por asuntos de color, alfabetismo o condición económica. Vota un total de 144,420 electores inscritos, votan 103,191 (71.5%), de los cuales 82,627 dan sus votos a los liberales; 16,068 a los autonomistas ortodoxos; 2,144 a los incondicionales y 1,585 a los oportunistas, éstos últimos, una escisión del Partido Incondicional. Los radicales alcanzan 767 votos. Resultan elegidos 25 representantes liberales; cinco autonomistas ortodoxos; un incondicional y un oportunista. En la elección para los diputados, los liberales eligen 10 y los autonomistas ortodoxos, seis.

[Elección general de 1898:
Partido Liberal Fusionista Puertorriqueño: 82,627 votos.
Partido Autonomista Ortodoxo: 16,068
Partido Incondicional: 2,144.
Oportunistas: 1,585.
Radicales: 767].

A principios de abril siguiente, se reúnen los compromisarios que deben elegir los ocho miembros del Consejo de Administración, y resultan elegidos cinco liberales, dos autonomistas ortodoxos y un incondicional. También se eligen los tres senadores que han de representar a la Isla ante el Senado español. En medio de estas circunstancias, circula en la Isla la noticia de la inminente guerra de Estados Unidos contra España, consecuencia de la insurrección en Cuba. El 25 de abril de 1898 se declara la Guerra Hispanoamericana. El gobernador Macías expide un decreto suspendiendo las garantías individuales contenidas en la Carta Autonómica, estableciéndose así un gobierno de corte cuasi militar. Aunque primero vacila en cuanto a convocar al Parlamento a sesión inaugural, finalmente lo cita para el 17 de julio. Los autonomistas ortodoxos deciden no asistir a la sesión por entender que las circunstancias bélicas y la suspensión de las garantías individuales no aconsejan su participación. Con la abrumadora participación de los liberales, se efectúa la sesión inaugural. Dos días más tarde, en la primera sesión ordinaria del Parlamento, los liberales eligen sus cuadros directivos: Díaz Navarro es el presidente de la Cámara, y Francisco de Paula Acuña, del Consejo de Administración. La primera ley que aprueba el Parlamento es una reorganización del Gabinete Autonómico cuyo propósito y resultado es la creación de un Consejo de Secretarios exclusivamente liberal. El Parlamento y el Gabinete apenas comienzan sus trabajos cuando hace crisis la Guerra Hispanoamericana.

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Antonio Quiñones Calderón

Antonio Quiñones Calderón, fue un destacado redactor de los desaparecidos diarios El Imparcial y El Mundo, también en un momento crucial de su trayectoria: la década del 60. En 1968, aceptó cumplir las funciones de Secretario de Prensa del entonces, recién electo gobernador de Puerto Rico, Luis A. Ferré. En el desempeño de esta posición, primero con Ferré y luego en los dos períodos de Carlos Romero Barceló, fue testigo excepcional de las transformaciones de la prensa puertorriqueña. Durante la decada de 1980, fue asistente de la dirección de El Nuevo Día y poco después sub director de El Mundo. Tiene publicados también varios libros de historia política.

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