La elección general de 1928

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La elección general de 1928

Poco antes de la elección general de 1928 recibe Puerto Rico los trágicos embates del huracán San Felipe, que ocasiona unas 300 muertes, deja miles de heridos y causa pérdidas materiales por alrededor de $50 millones, cifra altamente elevada para estos tiempos. San Felipe agrava la crisis económica y de desarrollo que padece la Isla. En medio de esa situación se efectúa la elección el 6 de noviembre. Tienen derecho a votar 321,113 electores y de éstos votan 256,335 (79.8%). La Alianza Puertorriqueña recibe 132,825 votos – un bajón de 30,216 con relación a la elección general anterior – mientras que el Partido Socialista Constitucional obtiene 123,415 – un incremento de 32,736 votos en comparación con 1924. La enorme ventaja aliancista de 1924 sobre la Coalición, de unos 72,600 votos, queda menguada en 1928 en unos 9,400 votos.

[Elección general de 1928:

Alianza Puertorriqueña: 132,825 votos.
Partido Socialista Constitucional: 123,415.
Partido Nacionalista: 329.
Regional Arecibeño: 113.
Reformista: 110].

La Alianza reelige a su comisionado residente Córdova Dávila, triunfa en cuatro distritos senatoriales (San Juan, Aguadilla, Mayagüez y Guayama), además de ocupar tres escaños senatoriales por acumulación; elige 19 representantes a la Cámara por distrito, mas dos por acumulación, y triunfa en 47 municipios. La coalición Socialista Constitucional triunfa en tres distritos senatoriales (Arecibo, Ponce y Humacao) y agrega dos escaños por acumulación; elige 16 representantes por distrito mas dos por acumulación, y triunfa en 30 municipios. Barceló es confirmado en la presidencia del Senado y Tous Soto en la de la Cámara. Los 329 votos del Partido Nacionalista se reciben en Caguas; Regional Arecibeño es una disidencia aliancista en Arecibo y Reformista es otra disidencia del mismo partido en Río Piedras. La Asamblea Legislativa elegida en estos comicios ha de inaugurar la nueva y permanente sede de sus reuniones: El Capitolio. La construcción de este histórico edificio parte de la iniciativa de Muñoz Rivera, quien en 1907 logra convencer a sus compañeros de la Cámara de Delegados para que aprueben una asignación de $300,000 para su construcción. De esa cantidad, $50,000 son dedicados para la celebración de un concurso de diseño, planos y otros gastos administrativos y el resto para la construcción del edificio. Los $300,000 – la cantidad de dinero más grande dedicada por el gobierno a la construcción de un edificio público – provienen de una emisión de bonos por $1 millón aprobada para diferentes obras públicas, especialmente carreteras y puentes.

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