La felicidad de no depender

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No saber lo que ha sucedido antes de nosotros es ser incesantemente niños. No dejar saber lo que sucede en nuestro tiempo es ser intensamente irresponsables con las futuras generaciones. Un espí­ritu histórico no puede tener dudas de que ha llegado el tiempo de la resurrección de nuestro pasado, de la afirmación del presente y la esperanza del futuro. Esto es parte de ello…

La felicidad de no depender

La historia se refiere a un individuo que se mudó de aldea, en la India, y se encontró con lo que allí llaman un sennyasi. Este es un mendicante errante, una persona que, tras haber alcanzado la iluminación, comprende que el mundo entero es su hogar, el cielo su techo y Dios su Padre, que cuidará de él. Entonces se traslada de un lugar al otro. Tal como tú y yo nos trasladaríamos de una habitación a otra de nuestro hogar.

Al encontrarse con el sennyasi, el aldeano dijo: «¡No lo puedo creer! Anoche soñé con usted. Soñé que el Señor me decía: -Mañana por la mañana abandonarás la aldea, hacia las once, y te encontrarás con este sennyasi errante- y aquí me encontré con usted.»

«¿Qué más le dijo el Señor?» Preguntó el sennyasi.

Me dijo: «Si el hombre te da una piedra preciosa que posee, serás el hombre más rico del mundo … ¿Me daría usted la piedra?»

Entonces el sennyasi revolvió en un pequeño zurrón que llevaba y dijo: «¿Será ésta la piedra de la cual usted hablaba?»

El aldeano no podía dar crédito a sus ojos, porque era un diamante, el diamante más grande del mundo. «¿Podría quedármelo?»

– «Por supuesto, puede conservarlo; lo encontré en un bosque. Es para usted.»

Siguió su camino y se sentó bajo un árbol, en las afueras de la aldea. El aldeano tomó el diamante y ¡qué inmensa fue su dicha! Como lo es la nuestra el día en que obtenemos algo que realmente deseamos.

El aldeano en vez de ir a su hogar, se sentó bajo un árbol y permaneció todo el día sentado, sumido en meditación. Y, al caer la tarde, se dirigió al árbol bajo el cual estaba sentado el sennyasi, le devolvió a éste el diamante y dijo: «¿Podría hacerme un favor?»

– «¿Cuál?» le pregunto el sennyasi.

«¿Podría darme la riqueza que le permite a usted deshacerse de esta piedra preciosa tan fácilmente?»

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Lionel Valentin Calderon

Publicación autorizada por el Administrador; Periodista, Artista, Caricaturista y Escritor pepiniano nacido en Añasco, Puerto Rico. Ha publicado varios libros entre los que destacan Filito, Filito at Large, Diccionario de la Lengua Mechada, Vida de Jesús un Evangelio Armonizado, Sancocho Cristiano Volúmenes I-IV, Bendiciones Cristianas Vols I-II y La Biblia comentada de Génesis a Apocalipsis.

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