Por favor mami y papi

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No saber lo que ha sucedido antes de nosotros es ser incesantemente niños. No dejar saber lo que sucede en nuestro tiempo es ser intensamente irresponsables con las futuras generaciones. Un espí­ritu histórico no puede tener dudas de que ha llegado el tiempo de la resurrección de nuestro pasado, de la afirmación del presente y la esperanza del futuro. Esto es parte de ello…

Por favor mami y papi

Mis manos son pequeñas y por eso se me derrama la leche aunque no quiera. Mis piernas son cortas, por favor espérenme y caminen más despacio, así puedo andar con ustedes.

No me peguen en las manos cuando toco algo lindo y de color brillante, quiero descubrir el mundo a mi alrededor. Por favor mí­ren­me cuando les hablo. Así sé que me están escuchando. Mis sentimientos todavía son tiernos, no me regañen todo el día. Dejen que me equivoque sin hacerme sentir estúpido, aprendo más de mis errores que de sus aciertos.

No esperen que la cama que haga o el dibujo que pinte sean perfectos. ámenme por el hecho de haber tratado de hacer lo mejor posible. Recuerden que soy un niño, no un adulto pequeño. A veces no entiendo lo que me dicen.

Los quiero tanto. Por favor ámenme por lo que soy, y no por las cosas que hago. No me rechacen cuando estén molesto conmigo y vengo a darles un beso. Me siento solo, abandonado y con miedo.

Cuando me gritan, me asustan. Por favor explíquenme lo que he hecho. No se enfaden cuando en la noche la sombra y la oscuridad me den miedo, cuando despierto y les llamo, su abrazo es lo único que me devuelve la paz.

Cuando vamos a las tiendas no suelten mi mano. Creo que voy a perderme y que no me encontrarán jamás. Me siento muy triste cuando ustedes discuten. A veces pienso que es por culpa mía y se me encoge el estómago y no se qué debo hacer.

Muchas veces veo que abrazan y acarician más a mi hermano. ¿Es que lo quieren más que a mí? Quizás porque es más guapo e inteligente, pero yo soy su hijo también.

Me regañaron duro cuando rompí mi juguete favorito y mucho más cuando me eché a llorar. Estaba acongojado y peor que ustedes. No lo hice a propósito y me quedé sin él. Se molestaron cuando me ensucié jugando. Pero es que la sensación del barro en mis pies era tan rica y la tarde tan linda. Ojalá pudiera lavar, para limpiar mi ropa.

Hoy se sintieron mal y me preocupé mucho. Traté de entretenerlos con mis juegos y mis cuentos y me dieron un par de nalgadas y me sacaron de su lado. Me fui a un rincón a llorar. Qué haría yo si ustedes se murieran?. Me meten miedo con el infierno y no sé lo que es. Pero pienso que debe ser algo así tan terrible como estar solo.

Aunque me dejaron con los tíos y la pasé bien, los eché mucho de menos toda la semana. Ojalá no hubiera vacaciones para no estar nunca lejos de ustedes.

En las noches cuando me voy a dormir, por favor nunca me rechacen cuando quiera darles con un beso mis buenas noches, es que los quiero mucho y es mi manera de dar gracias a Papá Dios por darme los mejores padres del mundo.

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Lionel Valentin Calderon

Publicación autorizada por el Administrador; Periodista, Artista, Caricaturista y Escritor pepiniano nacido en Añasco, Puerto Rico. Ha publicado varios libros entre los que destacan Filito, Filito at Large, Diccionario de la Lengua Mechada, Vida de Jesús un Evangelio Armonizado, Sancocho Cristiano Volúmenes I-IV, Bendiciones Cristianas Vols I-II y La Biblia comentada de Génesis a Apocalipsis.

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