Río Piedras

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No saber lo que ha sucedido antes de nosotros es ser incesantemente niños. No dejar saber lo que sucede en nuestro tiempo es ser intensamente irresponsables con las futuras generaciones. Un espí­ritu histórico no puede tener dudas de que ha llegado el tiempo de la resurrección de nuestro pasado, de la afirmación del presente y la esperanza del futuro. Esto es parte de ello…

Río Piedras

EDPR- Desde finales del siglo XIX y principios del XX, Río Piedras experimentó un marcado crecimiento demográfico, económico y territorial. Ante la escasez de terrenos en el territorio capitalino, muchos de sus habitantes optaron por mudarse a Río Piedras. Por tal razón, entre 1930 y 1952 fueron surgiendo muchas urbanizaciones alrededor del casco riopedrense.

Ante la falta de terrenos y a la competencia económica y demográfica que San Juan tenía con Río Piedras y Santurce, territorio ubicado entre San Juan y Río Piedras, surgió el interés por incorporar Río Piedras a la capital. En 1949 se trajo el proyecto de anexión ante la Cámara de Representantes, pero fue descartado. Luego en 1950, se presentó otro proyecto ante la Cámara que proponía la inclusión de Río Piedras al municipio de San Juan. Este proyecto tuvo el apoyo de la mayoría del partido político que se encontraba en el poder en ese entonces, el Partido Popular Democrático, pero no el del gobernador Luis Muñoz Marín. La ciudadanía riopedrense también se oponía a la anexión.

Se llevó a cabo una acalorada campaña por cada uno de los bandos. El lado anexionista escogió como símbolo una campana, mientras que los opositores utilizaron un roble, lo que hacía alusión al antiguo nombre de la región, la Villa del Roble. Además, se desató una batalla entre las dos alcaldesas de los respectivos municipios, Felisa Rincón de Gautier, San Juan, y Angeles Méndez de López, Río Piedras. El referéndum celebrado el 4 de junio de 1951, en el que el pueblo de Puerto Rico votaría por la aprobación de la ley 600, que establece la constitución del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, tenía una opción adicional para los residentes de Río Piedras y San Juan, para que tomaran una decisión sobre la incorporación.

La anexión obtuvo la mayoría de votos. En Río Piedras los residentes de las urbanizaciones nuevas, muchos provenientes de San Juan, fueron un factor significativo para que la votación fuese favorable por la incorporación. El 1ro de julio de 1951, a través del proyecto 177 de la Cámara de Representantes, Río Piedras dejó de ser un municipio autónomo y se convirtió en territorio de San Juan.

Breve Historia de Rio Piedras

Río Piedras ha dejado huellas indelebles en la historia de la modernidad puertorriqueña. Este antiguo municipio, hoy subordinado a San Juan, ha jugado un papel importante en el desarrollo de la transportación, la educación y el comercio del País.

En 1647, ya existía una ermita bajo la advocación de Nuestra Señora del Pilar en el sector llamado el Roble. La jurisdicción de ésta incluía las estancias de Cangrejos Arriba, Cangrejo Abajo, Quebrada, Sabana Llana, San Antón, Guadalcanal, Doña Aldonza y toda la ribera del río Piedras. En 1714, fue fundado alrededor de esta ermita, el poblado de Río Piedras. La jurisdicción de este territorio era amplia, pero careció de un recinto urbano hasta principios del siglo XIX.

A comienzos del siglo XVIII, se construyó como parte de las obras públicas del nuevo poblado, una iglesia, una casa parroquial y una cárcel. En 1823, el recinto urbano de Río Piedras se limitaba a estos tres edificios. Ese mismo año, el cabildo o consejo municipal reunido en La Convalecencia o la casa de verano de los gobernadores, aprobaron la reconstrucción de la deteriorada iglesia, la construcción de una nueva cárcel, una carnicería y un matadero además de la fundación del ayuntamiento.

También, se acordó solicitarle al gobernador Miguel de la Torre que favoreciera la adquisición de terrenos para la formación de un recinto urbano. Estas tierras ya en propiedad del municipio, fueron divididas en lotes y concedidas a vecinos para la construcción de casas. Sin embargo, no fue hasta la década de 1830 que el casco de Río Piedras comenzó a poblarse y que se iniciaron las obras públicas viales, mediante las cuales se construyeron calles y callejones.

A medida que transcurrió el siglo XIX, la población de Río Piedras fue en aumento. El pueblo estaba habitado por los propietarios de las haciendas y hatos, jornaleros, esclavos y artesanos. En ese periodo, muchas familias adineradas de San Juan adquirieron terrenos en ese municipio con el objetivo de construir casas de campo y establecer haciendas.

El crecimiento de Río Piedras está relacionado con su posición estratégica. Por su cercanía a la Capital, esta región se convirtió en el principal suplidor de alimentos y de agua potable de San Juan. No obstante, el desarrollo del casco urbano fue lento, ya que los primeros pobladores de esta región eran hacendados y hateros sin interés o necesidad de establecerse en un núcleo urbano.

La posición geográfica de Río Piedras, también, fue clave para la comunicación entre San Juan y el resto de la Isla, por lo que se convirtió en el centro de transportación pública de la Isla. Toda persona o mercancía que viajaba por transporte terrestre entre San Juan y el resto del País, tenía que pasar por Río Piedras.

En 1835, se creó, en Río Piedras, la primera línea de coches, la cual viajaba entre San Juan y Río Piedras. Para mediados de siglo, el gobernador y capitán general de la isla, reparó la carretera central la cual conectaba a San Juan y Caguas, atravesando Río Piedras. Para finales de siglo, se fundó el tranvía y el tren, los cuales realizaban paradas en Río Piedras.

En el siglo XX la población riopedrense aumentó marcadamente. Uno de los factores que contribuyó a este ascenso fue la fundación de la Universidad de Puerto Rico en 1903. Al casco riopedrense se incorporaron profesores, estudiantes y nuevos trabajadores. También, muchos habitantes capitalinos se mudaron a Río Piedras durante estas primeras décadas del siglo debido a la falta de terrenos en San Juan, razón por la que entre 1930 y 1952 surgieron muchas urbanizaciones en los terrenos aledaños al casco riopedrense, tales como Hyde Park, Eleonor Roosevelt y Santa Rita.

Debido al marcado crecimiento demográfico, la Junta de Planificación de Puerto Rico llevó a cabo una reorganización municipal en 1948. El 58% del terreno municipal, que comprendía un total de 41.79 millas cuadradas, se denominó zona urbana, la cual se designó “pueblo”. Esta zona fue dividida en los barrios urbanos de: Buen Consejo, Capetillo, Río Piedras Antiguo, El Cinco, Gobernador Piñero, Hato Rey Central, Hato Rey Norte, Hato Rey Sur, Universidad, Oriente, Sabana Llana Norte y Sabana Llana Sur. La zona rural de Río Piedras estaba constituida por el 42% del territorio municipal e incluía los barrios: Caimito, Cupey, Monacillo, Quebrada Arenas, Sabana Llana Rural y Tortugo. Ya para 1950, Río Piedras contaba con 143,897 habitantes.

El crecimiento económico, demográfico y territorial del municipio de Río Piedras, así como el éxodo de sanjuaneros debido a la escasez de terrenos en la Capital, fueron algunos de los factores que llevaron a la anexión de Río Piedras al municipio de San Juan. A pesar de la oposición de la ciudadanía riopedrense, tras la aprobación del proyecto 177 de la Cámara de Representantes, la antigua Villa del Roble, Río Piedras, fue incorporada al municipio de San Juan en calidad de barrio el 1ro de julio de 1951.

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Lionel Valentin Calderon

Publicación autorizada por el Administrador; Periodista, Artista, Caricaturista y Escritor pepiniano nacido en Añasco, Puerto Rico. Ha publicado varios libros entre los que destacan Filito, Filito at Large, Diccionario de la Lengua Mechada, Vida de Jesús un Evangelio Armonizado, Sancocho Cristiano Volúmenes I-IV, Bendiciones Cristianas Vols I-II y La Biblia comentada de Génesis a Apocalipsis.

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